lunes, 27 de octubre de 2008

¿Dónde han ido a parar?

Como introducción, decir, y aportar, a modo de primera intervención en este "blog", que supongo e intuyo que el hecho de que te registren, en respuesta a tu entrada, se debe, no sólo a que seas joven y por tanto delincuente, sino que debido a la existencia de una curiosa ley cósmica, siempre empiezan a buscar cualquier cosa en dirección contraria, es decir, si yo tengo que buscar las llaves las voy a comenzar a buscar en los lugares más evidentes, a pesar, de que si las he perdido, no va a ser precisamente esos lugares dónde las encuentre. Quiero decir con esto, que seguramente estuviesen buscando a un tipo sospechoso que casualmente creyesen que era jóven, no por ser delincuentes éstos, sino porque es lo más fácil, o lógico dentro de un juicio rápido acerca del perfil del delincuente realizado a priori. En definitiva, yo puedo llevar un pequeño alijo de cocaína escondido en mi bolsito de Tous e ir acompañada de mi madre, que seguramente no me registrarían, incluso puedo llevar un arma discretamente alojada en mi osito de peluche, que no pasaría nada de nada.
Y ahora voy a exponer algo que me preocupa desde el viernes por la mañana.
Todo comenzó, como es de suponer, el jueves por la noche...Al principio me negué a participar en un ridículo juego en el que la gente tiene que beber (alcohol) a una gran velocidad. En aquel momento no pensé en las consecuencias, en realidad todavía pensaba en el interesante planteamiento de este ejercicio, y también tenía ya alguna idea para dejar aqui plasmada. Puesto que era una celebración muy importante, abandoné mis pensamientos filosóficos para entregarme de lleno a aquella ursurpación gratuita (porque nos invitaron) de inhibición. Pasadas unas horas en las que no cesó la ingesta de esta sustancia, comencé a tener pequeños lapsus psicomotrices, y quizás me volví un poco violenta, pero eso no es lo que quiero contar. Lo que vengo a contar después de este fragmento orientativo, es que tal día como el viernes, sentí que me faltaba algo, no sabía decir si se trataba del collar que perdí, o de cualquier otra cosa, ya que estaba claro que lo más importante es que no sabía decirlo. Y al rato concluí: es cierto, se han esfumado, y en gran cantidad, muchas de mis neuronas de un día para otro desaparecieron, se desvanecieron, se esfumaron, y ahora las quiero poner en busca y captura, aunque no sé como exactamente. Por otro lado creo que está bien tener algunas menos ahora, porque así queda más sitio para otras cosas, y con menos opiniones que discutir, ahora resulta más fácil que tomen una decisión, o que se pongan deacuerdo.
Añadir también, que no me enorgullezco de esta situación, pero creo fírmemente que no han desaparecido, creo que todavía están ahí aguardando una oportunidad para la venganza, les comunico desde aqui mi arrepentimiento, estoy apesadumbrada y les pido que vuelvan, no cuestionaré las condiciones, lo que me pidan será lo que haré.

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